ESP

Innova con un clásico: 4 variantes de la tortilla de patatas

19 octubre, 2022

Huevos, patatas y aceite de oliva, tres ingredientes básicos que, unidos, dan como resultado una de las recetas más emblemáticas de la cocina española, y también de las más demandadas por quienes nos visitan: la tortilla de patatas. De origen incierto, ya que algunos lo sitúan en tierras navarras y otros en Extremadura, este sencillo plato está presente en casi todos los hogares, bares y restaurantes de nuestro país. Hoy os proponemos 4 variaciones de este clásico que, sin perder su esencia, dan un paso más en la elaboración de la tortilla de patatas.

 

Con cebolla caramelizada

Empezamos fuerte. Y es que, según la tradición, en España existen dos bandos claramente definidos respecto a la tortilla de patatas: los “concebollistas” y los “sincebollistas” o, lo que es lo mismo, quienes la prefieren con o sin cebolla. Nosotros vamos a contentar a los primeros proponiendo una variación elaborada con cebolla caramelizada.

Para elaborarla, solo tenemos que cortar abundante cebolla (mejor si es de variedad dulce) en juliana fina y ponerla en una sartén con un chorro de aceite de oliva y una pizca de sal. A pesar de su nombre, no es necesario añadir ningún tipo de azúcar, ya que la propia cebolla la contiene y se va liberando poco a poco durante la cocción. Es importante cocinarla a fuego muy lento e ir removiendo a menudo. Al menos necesitaremos 45-50 minutos para conseguir que la cebolla vaya cambiando su color a tostado.

Por otro lado, pelamos las patatas, las cortamos finas y las ponemos en una sartén con abundante aceite de oliva. Al cabo de unos minutos, bajamos un poco el fuego para dejar que la patata se confite, en lugar de freírse a fuego fuerte.

Una vez terminados ambos procesos, solo tenemos que mezclar los ingredientes con huevo batido, rectificar de sal y cuajar al punto preferido por cada uno. La cebolla caramelizada aporta melosidad y un ligero dulzor al resultado final.

 

Paisana

La tortilla paisana es una variante de la tortilla de patatas a la que, básicamente, además de los ingredientes tradicionales, se añaden verduras y embutidos. Las verduras pueden ser variadas, dependiendo del gusto de cada comensal, aunque tradicionalmente son guisantes cocidos, pimiento rojo, pimiento verde y calabacín, pero admite otros como espárragos verdes, puerro, etc.

En cuanto a los embutidos, el más tradicional es el chorizo, aunque hay recetas que también llevan taquitos de jamón.

La elaboración es sencilla, se cortan todas las verduras, incluyendo la patata, en trozos pequeños y se sofríen con aceite de oliva hasta que están blandos. Una vez que las verduras están pochadas, se añade el embutido y se mezcla todo. Se añade el huevo batido, se rectifica de sal y se cuaja.

Tortilla de patata con vegetales

Con jamón ibérico

Un buen jamón ibérico es capaz de mejorar cualquier plato y, por supuesto, también la tortilla de patata. La grasa que aporta el jamón ibérico hace que la tortilla sea más untuosa y el sabor que aporta es difícil de olvidar.

Para elaborar esta tortilla, solo tenemos que freír las patatas (con o sin cebolla según las preferencias de cada uno) en abundante aceite de oliva, escurrirlas bien y añadir el jamón ibérico cortado en tiras finas. Es importante añadirlo fuera del fuego para que, se cocine ligeramente con el calor de las patatas. Una vez mezclado, solo hay que añadir el huevo y cuajar la tortilla. En esta versión debemos recordar que el jamón ya aporta bastante sal por lo que deberemos tener cuidado a la hora de sazonar las patatas y el huevo.

 

Tortilla de patatas esponjosa

Esta versión de la tortilla de patatas apenas tiene variaciones en cuanto a ingredientes, pero el resultado se aprecia a simple vista: alta y esponjosa. ¿El truco? Media cucharadita de levadura y un chorro de leche al batir los huevos.

La base es exactamente igual que cuando hacemos la tortilla de patatas tradicional. Patatas fritas en un buen aceite de oliva y huevos pero, al añadir el chorrito de leche y la media cucharada de levadura, la textura –al cuajarla– se volverá más esponjosa y tendrá un mayor grosor. ¡Sorprendente!

 

Y vosotros, ¿con qué versión os quedáis?

Autor

Coosur

Comentarios 2 Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comparte este TRUCO

Artículos relacionados

CERRAR

intensidad
intensidad
Periodo de cosecha
Acidez libre
Densidad
Nivel de peróxidos
Capacidad antioxidante
Intensidad de color
Frutado
Nivel de equilibrio
Aceite virgen extra Arbequina
Aceite virgen extra, Aceite virgen extra hojiblanca, Aceite virgen extra ecológico.
Aceite virgen extra picual, Aceite virgen extra Cornicabra, Aceite virgen extra sin filtrar.
Septiembre – Diciembre: Recolección temprana, durante el primer tercio de campaña. La oliva se recoge al comenzar la campaña, cuando la aceituna tiene un color muy verdoso. Resulta un aceite muy brillante, con unos olores y sabores pronunciados.
Diciembre – Febrero: Recolección en temporada media, en la segunda mitad de campaña. El fruto del olivo se recoge cuando comienza a oscurecerse sin llegar a estar maduro, dando lugar a un aceite equilibrado de color dorado verdoso.
Septiembre – Diciembre: Recolección en temporada media, en la primera mitad de la campaña. La oliva se recoge en la primera mitad de la campaña, cuando tiene un color verde, resultando un aceite frutado y verdoso.
Menor de 0,35º: La cantidad de ácidos grasos es media por lo que su calidad natural es alta. El aceite proviene de aceitunas sanas. Todo esto hace que sus cualidades permanezcan inalteradas.
Menor de 0,30º: La cantidad de ácidos grasos es baja por lo que su calidad natural es alta. El aceite no ha sufrido oxidación en su elaboración y sus cualidades gustativas permanecerán inalteradas.
Menor de 0,25º: La cantidad de ácidos grasos es muy baja por lo que su calidad natural es muy alta. El aceite no ha sufrido en su elaboración y sus cualidades permanecen inalteradas.
La textura del aceite es fluida, la menor cantidad de carotenos y de clarofila natural nos aporta un aceite fluido al paladar.
La fluidez del aceite es intermedia, con una tonalidad algo más verde que aporta una mayor consistencia al aceite.
El aceite es más consistente en lo que a textura se refiere, su tonalidad verde y el elevado contenido en antioxidantes aportan esta textura.
El aceite es estable: el oxigeno no hará que evolucionen sustancias que pudieran mermar la calidad y los valores nutricionales.
El aceite es muy estable: no evolucionarán sustancias que pudieran mermar la calidad y los valores nutricionales.
El aceite es muy estable: no evolucionarán sustancias que pudieran mermar la calidad y los valores nutricionales.
El aceite tiene resistencia a oxidarse, por lo que no se estropeará facilmente.
El aceite tiene buena resistencia a degradarse, y por tanto conservará mejor sus cualidades y valores nutricionales durante su fecha de consumo.
El aceite tiene muy buena resistencia ante la oxidación, y por tanto conservará mejor sus cualidades y valores nutricionales sin enranciarse, durante toda su vida útil.
Dorado, con tonos verdosos claros.
Dorado verdoso con tonos verdes oscuros.
Verde más oscuro, con tonos dorados.
La sensación olfativa es alta y recuerda a fruta fresca, higuera, tomateras, madera fresca o hierba recién cortada.
La sensación olfativa es alta y recuerda a fruta fresca, manzana, aguacate, tomate y a frutos secos.
La sensación olfativa es muy alta y le recuerda a fruta madura manzana, higos, madera fresca, tomate y a frutos secos.
Equilibrio levemente descompensado hacia el frutado, menos amargo y picante de lo normal.
Perfecto equilibrio entre frutado, amargo y picante.
Equilibrio descompasado hacia una mayor robustez

intensidad

Variedad

Aceite virgen extra Arbequina
Aceite virgen extra, Aceite virgen extra hojiblanca, Aceite virgen extra ecológico.
Aceite virgen extra picual, Aceite virgen extra Cornicabra, Aceite virgen extra sin filtrar.

Periodo de cosecha

Septiembre – Diciembre: Recolección temprana, durante el primer tercio de campaña. La oliva se recoge al comenzar la campaña, cuando la aceituna tiene un color muy verdoso. Resulta un aceite muy brillante, con unos olores y sabores pronunciados.
Diciembre – Febrero: Recolección en temporada media, en la segunda mitad de campaña. El fruto del olivo se recoge cuando comienza a oscurecerse sin llegar a estar maduro, dando lugar a un aceite equilibrado de color dorado verdoso.
Septiembre – Diciembre: Recolección en temporada media, en la primera mitad de la campaña. La oliva se recoge en la primera mitad de la campaña, cuando tiene un color verde, resultando un aceite frutado y verdoso.

Acidez libre

Menor de 0,35º: La cantidad de ácidos grasos es media por lo que su calidad natural es alta. El aceite proviene de aceitunas sanas. Todo esto hace que sus cualidades permanezcan inalteradas.
Menor de 0,30º: La cantidad de ácidos grasos es baja por lo que su calidad natural es alta. El aceite no ha sufrido oxidación en su elaboración y sus cualidades gustativas permanecerán inalteradas.
Menor de 0,25º: La cantidad de ácidos grasos es muy baja por lo que su calidad natural es muy alta. El aceite no ha sufrido en su elaboración y sus cualidades permanecen inalteradas.

Densidad

La textura del aceite es fluida, la menor cantidad de carotenos y de clarofila natural nos aporta un aceite fluido al paladar.
La fluidez del aceite es intermedia, con una tonalidad algo más verde que aporta una mayor consistencia al aceite.
El aceite es más consistente en lo que a textura se refiere, su tonalidad verde y el elevado contenido en antioxidantes aportan esta textura.

Nivel de peróxidos

El aceite es estable: el oxigeno no hará que evolucionen sustancias que pudieran mermar la calidad y los valores nutricionales.
El aceite es muy estable: no evolucionarán sustancias que pudieran mermar la calidad y los valores nutricionales.
El aceite es muy estable: no evolucionarán sustancias que pudieran mermar la calidad y los valores nutricionales.

Capacidad antioxidante

El aceite tiene resistencia a oxidarse, por lo que no se estropeará facilmente.
El aceite tiene buena resistencia a degradarse, y por tanto conservará mejor sus cualidades y valores nutricionales durante su fecha de consumo.
El aceite tiene muy buena resistencia ante la oxidación, y por tanto conservará mejor sus cualidades y valores nutricionales sin enranciarse, durante toda su vida útil.

Frutado

La sensación olfativa es alta y recuerda a fruta fresca, higuera, tomateras, madera fresca o hierba recién cortada.
La sensación olfativa es alta y recuerda a fruta fresca, manzana, aguacate, tomate y a frutos secos.
La sensación olfativa es muy alta y le recuerda a fruta madura manzana, higos, madera fresca, tomate y a frutos secos.

Intensidad de color

Dorado, con tonos verdosos claros.
Dorado verdoso con tonos verdes oscuros.
Verde más oscuro, con tonos dorados.

Nivel de equilibrio

Equilibrio levemente descompensado hacia el frutado, menos amargo y picante de lo normal.
Perfecto equilibrio entre frutado, amargo y picante.
Equilibrio descompasado hacia una mayor robustez
intensidad
intensidad
Periodo de cosecha
Acidez libre
Densidad
Nivel de peróxidos
Capacidad antioxidante
Intensidad de color
Frutado
Nivel de equilibrio
Aceite virgen extra Arbequina
Aceite virgen extra, Aceite virgen extra hojiblanca, Aceite virgen extra ecológico.
Aceite virgen extra picual, Aceite virgen extra Cornicabra, Aceite virgen extra sin filtrar.
Septiembre – Diciembre: Recolección temprana, durante el primer tercio de campaña. La oliva se recoge al comenzar la campaña, cuando la aceituna tiene un color muy verdoso. Resulta un aceite muy brillante, con unos olores y sabores pronunciados.
Diciembre – Febrero: Recolección en temporada media, en la segunda mitad de campaña. El fruto del olivo se recoge cuando comienza a oscurecerse sin llegar a estar maduro, dando lugar a un aceite equilibrado de color dorado verdoso.
Septiembre – Diciembre: Recolección en temporada media, en la primera mitad de la campaña. La oliva se recoge en la primera mitad de la campaña, cuando tiene un color verde, resultando un aceite frutado y verdoso.
Menor de 0,35º: La cantidad de ácidos grasos es media por lo que su calidad natural es alta. El aceite proviene de aceitunas sanas. Todo esto hace que sus cualidades permanezcan inalteradas.
Menor de 0,30º: La cantidad de ácidos grasos es baja por lo que su calidad natural es alta. El aceite no ha sufrido oxidación en su elaboración y sus cualidades gustativas permanecerán inalteradas.
Menor de 0,25º: La cantidad de ácidos grasos es muy baja por lo que su calidad natural es muy alta. El aceite no ha sufrido en su elaboración y sus cualidades permanecen inalteradas.
La textura del aceite es fluida, la menor cantidad de carotenos y de clarofila natural nos aporta un aceite fluido al paladar.
La fluidez del aceite es intermedia, con una tonalidad algo más verde que aporta una mayor consistencia al aceite.
El aceite es más consistente en lo que a textura se refiere, su tonalidad verde y el elevado contenido en antioxidantes aportan esta textura.
El aceite es estable: el oxigeno no hará que evolucionen sustancias que pudieran mermar la calidad y los valores nutricionales.
El aceite es muy estable: no evolucionarán sustancias que pudieran mermar la calidad y los valores nutricionales.
El aceite es muy estable: no evolucionarán sustancias que pudieran mermar la calidad y los valores nutricionales.
El aceite tiene resistencia a oxidarse, por lo que no se estropeará facilmente.
El aceite tiene buena resistencia a degradarse, y por tanto conservará mejor sus cualidades y valores nutricionales durante su fecha de consumo.
El aceite tiene muy buena resistencia ante la oxidación, y por tanto conservará mejor sus cualidades y valores nutricionales sin enranciarse, durante toda su vida útil.
Dorado, con tonos verdosos claros.
Dorado verdoso con tonos verdes oscuros.
Verde más oscuro, con tonos dorados.
La sensación olfativa es alta y recuerda a fruta fresca, higuera, tomateras, madera fresca o hierba recién cortada.
La sensación olfativa es alta y recuerda a fruta fresca, manzana, aguacate, tomate y a frutos secos.
La sensación olfativa es muy alta y le recuerda a fruta madura manzana, higos, madera fresca, tomate y a frutos secos.
Equilibrio levemente descompensado hacia el frutado, menos amargo y picante de lo normal.
Perfecto equilibrio entre frutado, amargo y picante.
Equilibrio descompasado hacia una mayor robustez