¿Sabías que, según los estudios, seis de cada diez personas empiezan a perder pelo a la temprana edad de 20 años? De hecho, España está a la cabeza en casos de alopecia a nivel global. Quizá lo hayas notado en una melena más pobre, en ciertas áreas de la cabeza cada vez más despejadas o en el ‘rastro’ que dejas en el cepillo o la almohada. ¿Te preocupa tu salud capilar? Descubre cómo frenar la caída del cabello de forma natural a través de la alimentación.
¿Qué causa la caída excesiva del cabello?
Es importante aclarar que el pelo se renueva de forma periódica. Por tanto, según los expertos, perder entre 50 y 150 cabellos al día entra dentro de lo normal. El problema aparece cuando la caída es abundante, persistente o viene acompañada de una pérdida de densidad visible.
Así, para frenar la caída del cabello, lo primero es identificar el origen:
- Causas fisiológicas. Existen momentos vitales en los que el cabello entra en fase de caída temporal. Es el caso del efluvio telógeno estacional. Sí, igual que las hojas en otoño, los cambios de luz y la temperatura pueden influir en el ciclo capilar. De ahí el refrán “En la época de la berenjena, se cae la melena”. También modificar tu rutina puede reflejarse en tu cabellera; un déficit nutricional, malos hábitos en el cuidado del pelo o episodios de estrés, por ejemplo, pueden repercutir en su debilitamiento.
- Causas médicas. Aquí entran distintos tipos de alopecia. La alopecia androgenética es la más común y tiene base genética y hormonal. También está la alopecia areata, de origen autoinmune, esa que provoca parches redondos sin cabello. Y también existen alopecias cicatriciales, menos frecuentes, donde el folículo se destruye de forma irreversible. Es, por ejemplo, la pérdida de cabello por tracción que se produce sobre todo en la zona frontal al llevar el pelo recogido muy tirante.
- Causas hormonales. Las hormonas también juegan un papel decisivo. El exceso de andrógenos puede miniaturizar el folículo piloso. Alteraciones tiroideas, tanto hipotiroidismo como hipertiroidismo, también se relacionan con pérdida capilar. El postparto es otro ejemplo clásico. Durante el embarazo, los niveles elevados de estrógenos promueven el crecimiento del cabello. Después del parto, al descender las hormonas, muchos folículos entran a la vez en fase de reposo. Resultado: caída llamativa, pero generalmente reversible.
En cualquier caso, si percibes que la ‘magia de tu melena’ está perdiendo poder, lo recomendable es acudir a un especialista. A través de un diagnóstico dermatológico podrás identificar el origen del problema y actuar sobre él.
¿Qué vitamina te falta cuando se te cae el pelo?
Cuando el detonante es de base nutricional, ¿qué provoca la caída del cabello? Existen déficits frecuentes asociados a la pérdida capilar.
- La ferritina baja es una de las causas más comunes, especialmente en mujeres. El cabello es muy sensible a la falta de hierro porque necesita oxígeno para crecer. Sin las reservas adecuadas, el folículo entra antes en fase de caída.
- Vitamina D. Cada vez hay más evidencia que relaciona niveles bajos de vitamina D con distintos tipos de alopecia. En consecuencia, optimizar sus niveles puede ser clave para frenar la caída del cabello.
- Biotina y vitaminas del grupo B. La biotina es un componente muy común en suplementos capilares por su acción en el refuerzo capital. Sin embargo, la deficiencia real es poco frecuente en personas sanas. Aun así, las vitaminas B6, B12 y el ácido fólico participan en la síntesis celular y pueden influir si existen carencias.
- Vitamina E. Se trata de un poderoso antioxidante natural, por lo que unos niveles bajos también pueden afectar a que las células capilares sufran mayor daño oxidativo.
- El zinc interviene en la reparación tisular y el crecimiento celular. Por ello, su déficit se asocia con diferentes problemas capilares.
¿Cómo frenar la caída del cabello naturalmente?
Como ves, el cabello es un reflejo de lo que ocurre dentro del organismo. Esto tiene su parte positiva. Y es que la nutrición tiene mucho que decir en cómo frenar la caída del cabello de forma natural y sostenida. Es más, la dieta mediterránea es una aliada para tu melena, según las investigaciones en la materia.
Aparte, estos alimentos pueden ser grandes aliados:
- Aceite de oliva virgen extra. Rico en antioxidantes y vitamina E, ayuda a combatir el estrés oxidativo que afecta al folículo. Además, su uso tópico mejora la elasticidad del cuero cabelludo.
- Huevos. Aportan proteínas de alto valor biológico y biotina. El cabello está compuesto principalmente de queratina, que es proteína. Sin materia prima, no hay construcción.
- Espinacas. Fuente de hierro vegetal, vitamina C y ácido fólico. Si la combinas con alimentos ricos en vitamina C, mejorarás la absorción del hierro.
- Salmón. Rico en ácidos grasos omega-3, con efecto antiinflamatorio. Un cuero cabelludo inflamado no es buen terreno para crecer.
- Lentejas. Hierro, zinc y proteínas vegetales en un solo plato. Además, son económicas y versátiles.
- Nueces. Aportan omega-3, zinc y vitamina E. Un pequeño puñado diario puede marcar diferencia.
- Semillas de calabaza. Son especialmente interesantes por su contenido en zinc.
- Yogur natural. Fuente de proteínas y probióticos. No olvides que la salud intestinal influye más de lo que imaginas en la absorción de nutrientes.
- Frutos rojos. Contienen antioxidantes que combaten el daño oxidativo.
- Pimientos rojos. Altísimos en vitamina C, fundamental para sintetizar colágeno que sostiene la estructura capilar.
Pautas para frenar la caída del cabello y estimular su crecimiento
Incluir estos alimentos en tu día a día puede ayudarte a frenar la caída del cabello desde dentro, con una estrategia coherente y sostenible. Ahora bien, el cuidado externo también importa. ¿Qué pautas debes seguir junto a una nutrición equilibrada?
- Mejora la rutina capilar: Evita lavados agresivos, reduce el uso de calor extremo y elige productos para el pelo suaves y sin sustancias nocivas. Un truco: desenreda el cabello antes de la ducha, ya que después, al estar húmedo, es más frágil.
- Toma el sol: Siempre con moderación, la exposición solar favorece la síntesis de vitamina D y favorece un pelo sano y fuerte.
- Reduce el estrés: Haz ejercicio, cuida tu descanso y practica técnicas de relajación. Tu melena lo notará.
- Masajea el cuero cabelludo: Un ligero masaje estimula la circulación sanguínea y favorece la llegada de nutrientes al folículo. Y, según las investigaciones, ¡sólo necesitas 4 minutos al día!
Además, puedes hacer este ritual con aceite de oliva; aplicado en pequeñas cantidades, nutre y protege el cuero cabelludo. ¿Conoces el sérum de aceite de oliva de Coosur? Formulado con antioxidantes y diseñado para nutrir en profundidad te ayudará a frenar la caída del cabello y conseguir una melena envidiable. ¡Ah!, también sirve para la cara. ¡Hazte con él y luce pelazo!
