¿Sabías que las enfermedades cardiovasculares representan una de cada cuatro muertes en España, según el Instituto Nacional de Estadística? ¿Que cada cuatro minutos fallece una persona por este motivo? ¿O que tres de cada cuatro de estas defunciones se podrían evitar con unos hábitos saludables? Estos datos no solo llaman la atención; también invitan a pensar en cómo pequeños cambios en la alimentación pueden tener un impacto enorme en la salud. Y aquí es donde entran en juego los beneficios del aceite de oliva para el corazón. Pero, ¿qué es lo que realmente lo hace tan especial?
¿Qué hace el aceite de oliva por tu corazón?
El aceite de oliva, especialmente en su forma virgen extra, está repleto de componentes que favorecen la función cardiovascular. El secreto está en su combinación de grasa saludable y compuestos bioactivos que interactúan con tu organismo de forma beneficiosa. Se crea así un ‘cóctel’ repleto de beneficios del aceite de oliva para el corazón.
- Primero, se encuentran los ácidos grasos monoinsaturados. Estos reemplazan a las grasas saturadas menos saludables que abundan en muchos alimentos procesados.
- Tampoco hay que obviar que el aceite de oliva, a diferencia de otros aceites vegetales, es rico en Omega-3, un ácido graso esencial fundamental en la prevención de problemas coronarios.
- Además, el aceite de oliva contiene antioxidantes, como los polifenoles, que ayudan a reducir la inflamación y proteger las células endoteliales -esas que recubren los vasos sanguíneos- del daño oxidativo.
¿Cuáles son los beneficios del aceite de oliva para el corazón?
Así, tomar una cucharadita de AOVE en crudo es una excelente forma de cuidar tu salud cardiovascular. De hecho, este hábito reduce las probabilidades de sufrir un infarto hasta en un 30%, según un estudio de PREDIMED. ¿Por qué? Los beneficios del aceite de oliva para el corazón no se limitan a una sola acción, sino que son múltiples y complementarios.
- Reducción del colesterol LDL
Varios estudios recientes han demostrado que sustituir grasas saturadas por aceite de oliva reduce los niveles de colesterol LDL conocido como colesterol “malo”. Por ejemplo, se ha demostrado que quienes siguen una dieta mediterránea con AOVE, presentan reducciones significativas del LDL en tan solo unas semanas. Esto es crucial porque niveles altos de LDL están directamente asociados con la formación de placas en las arterias.
- Elevación del colesterol HDL
Además, el aceite de oliva también eleva los niveles de HDL, conocido como colesterol “bueno”. Un HDL más alto significa más capacidad para transportar el colesterol “malo” fuera de las arterias hacia el hígado, donde puede ser metabolizado. Este doble efecto -bajar LDL y subir HDL– es una de las razones por las que los beneficios del aceite de oliva para el corazón son tan efectivos.
- Mejora de la presión arterial
También existe evidencia científica de que el consumo regular de aceite de oliva contribuye a mantener la presión arterial en rangos saludables. Esto es esencial, porque la hipertensión es un factor de riesgo silencioso para infartos y otros problemas cardiovasculares.
- Efectos antiinflamatorios
Los polifenoles presentes en el aceite de oliva virgen extra tienen un alto poder antiinflamatorio y antioxidante. Esto significa que ayudan a reducir marcadores proinflamatorios en la sangre, mitigando procesos que pueden dañar las arterias con el tiempo. Ten en cuenta que la inflamación crónica y el estrés oxidativo son factores clave en el desarrollo de aterosclerosis, una condición que puede llevar a infartos o accidentes cerebrovasculares.
- Mejora de la función endotelial
La capa interna de los vasos sanguíneos, el endotelio, tiene un papel fundamental en la regulación del flujo sanguíneo y la respuesta vascular. En este sentido, el consumo de aceite de oliva se asocia con una función endotelial más saludable. Esto se traduce en una mejor circulación y reducción del riesgo de coagulación inadecuada.
¿Qué tipo de aceite es bueno para el corazón?
Ahora bien, ¿son todos los aceites de oliva igual de cardiosaludables? La respuesta corta: no exactamente. El aceite de oliva virgen extra es el que se lleva la medalla de oro. ¿Por qué? Porque es el menos procesado, se obtiene por métodos mecánicos sin refinado químico y conserva una mayor concentración de polifenoles y otros compuestos bioactivos. Estos componentes son los que en gran medida aportan los beneficios del aceite de oliva para el corazón.
Por tanto, si tienes dudas al elegir, revisa etiquetas que indiquen origen y métodos de extracción en frío, para asegurarte de que aprovechas el potencial del oro líquido y obtienes todos los beneficios del aceite de oliva para el corazón. ¿No quieres jugártela? Confía en una marca de referencia como Coosur, donde encontrarás un AOVE perfecto para garantizar tu bienestar cardiovascular a largo plazo. ¡Elige el tuyo!
